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Imagen: Lilya Corneli..
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I am bleeding words
I am bleeding silence
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down this unknown rutine
burning in the forest
I presume at the end
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there is where I want to be
biting the warm trace to your breath
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right, wrong, right, wrong,...
the daisy bleeds silence
we are all
longing for death
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...............................
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sangro palabras
sangro silencio
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caigo en esta desconocida rutina
quemándome en el bosque
que adivino al final
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allí es donde quiero estar
mordiendo el cálido rastro de tu saliva
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correcto, no lo es, correcto, no,...
la margarita sangra silencio
ansiando la muerte
andamos todos
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4 regalos:
Un poema con mucha fuerza, me ha gustado mucho lo de sangrar palabras. Impactante texto.
El poema es realmente muy malo, supongo que eres consciente de ello.
Te diría que en mi opinión has perdido toda la fuerza que un día pareciste tener. Los poemas no se elevan nunca del suelo, se arrastran. Hay pocas entradas en el blog y muchas de ellas son perfectamente prescindibles.
Es bien conocida la tendencia de la blogosfera al ensalzamiento mutuo y al intercambio (prácticamente comercial: tú a mí, yo a ti) de elogios. Eso, probablemente, nos hace perder perspectiva sobre el valor de los propios escritos. Ya sé que la sinceridad en este terreno está mal vista, pero alguien tiene que decirlo de vez en cuando. Yo lo agradecería de mis lectores.
En cuanto a la previsible réplica (no tuya, espero, sino de la guardia de corps de los admiradores) sobre la supuesta incongruencia de leer cosas que a uno no le gustan o aparecer por estos recintos sin ser llamado, la respuesta es sencilla: justamente de lo que se trata es de complicarse la vida. Lo otro es demasiado aburrido. Y este jardín tuvo, creo (no lo recuerdo, en realidad, parece otra vida), otros "brotes" que a veces eran de rara belleza. O llenos de riesgo.
Nadie está libre del venenoso influjo de la nostalgia y hay idas y venidas que son inevitables.
Pero por eso mismo a la venida sucederá una ida y todos podréis continuar en vuestro ejercicio sin ser molestados por los destemplados.
Yo simplemente pasaba por aquí.
Besos.
Gracias a ambos, lo primero.
Curiosamente (efectivamente no hace falta nombre) a mí me parece de lo mejor que he escrito hasta ahora (véase que no digo que sea “realmente bueno” ni “realmente malo”, descreo por completo de semejantes categorías absolutistas). Tan sólo comento lo que a mí me parece y como conozco, por desgracia, tu Mister Hyde, no voy a dar opción a que disfrutes secretamente en este espacio haciendo que mis amigos entren en tu trapo. No eres bienvenido aquí porque tus fines no son la sinceridad, sino otros muy distintos: el barullo, la confrontación, el protagonismo,… Ya hemos pasado por esto.
Voy a estar unos días perdida por el mundo y creo que no podré conectarme. Dejo la jaula medio abierta, la nevera llena y el espíritu tranquilo.
Besos a todos, y disfrutad, disfrutad mucho allá donde estéis y hagáis lo que hagáis, al final es lo único que nos llevamos puesto. ;-D
Mamen.
No hay nada como coger un avión y trasladarte a seis mil kilómetros de tu hogar para recordar lo pequeñitos que somos.
Voy a empezar diciendo que estoy de acuerdo con algunas de las cuestiones que plantea nuestro innombrable visitante acerca de la blogosfera y sus consecuencias, lo cual no quita para que anteponga siempre mi disfrute en todo aquello que hago. Cierto es que en ocasiones he colgado casi “cualquier cosa”, pero me lo he pasado bien haciéndolo, gestándolo y compartiéndolo con vosotros. Ese es mi único criterio (diría que para todo en mi vida): que mis gestos me hagan disfrutar. La perfección. La búsqueda de la perfección. Los perfeccionistas. Pertenecí a ese club durante muchos años de mi vida, demasiados, y por suerte me quité esa carga que alguien puso sobre mí sin preguntarme, sin elegirla yo voluntariamente. Voluntariamente opto por escribir porque disfruto haciéndolo. Y opto por compartir mis escritos con vosotros aunque no pasen los más altos criterios de calidad que yo misma me impongo a veces (reminiscencias que le quedan a una… ;-)). Y no pasa nada. Todo este tinglado es un divertimento, un juego, y quien no lo entienda como tal está avocado al sufrimiento.
En una ocasión escribí en otro foro que el criterio de los demás es exactamente eso: el criterio de los demás. Y lo que es es en la medida que lo es para cada uno de nosotros, tanto en un sentido como en otro. Y lo que es para mí no tiene por qué serlo para ti, ni al contrario. Y no pasa nada. Lo mejor de todo es que sigue sin pasar nada y ni siquiera es tan importante.
Seguiré escribiendo y seguiré colgando hasta el día en que deje de disfrutar con ello. Porque lo cierto es que la fuerza sigue ahí, a la espera del ansiado y escurridizo estímulo, ¡ay, los estímulos! De ellos podemos hablar otro día si queréis.
Cambio las reglas del juego y está bien que sea así, porque el verdadero regalo del blog es poder escribir y que podáis leerlo.
Gracias por estar ahí,
Mamen.
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