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Imagen: Kent Williams..
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te observo desde la altura de mis tacones
emerger de tu casa de papel
palacio de noticias caducadas
a indagar en los despojos de esta numérica avenida
cuna de la inconsciencia vital
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la suciedad de tu cara
refleja
la suciedad de mi complicidad
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14 regalos:
Un poema duro,Lula. Al mismo tiempo sensible.
Solidaridad y denuncia de nuestra complicidad
sí señora, complices conscientes, de los de mirar hacia otro lado. me ha encantado el texto.
Puede ser una complicidad sucia?
No me fastidies...
Besicos
Fue, en efecto, un escena dura la que me inspiró, Doctor. Me hubiera gustado fotografiar a ese señor de la cara sucia rebuscando en las papeleras rodeado de turistas con las manos llenas de bolsas a su vez llenas de mil cosas que probablemente nunca utilizarán.
Así es, Raúl, aunque el escenario más bien es la cuna de la inconsciencia social.
Belén, yo me siento parte del todo y como tal cómplice (quizá indirecto, pero cómplice) de situaciones como la descrita.
Besos.
la complicidad es un arma de doble filo...
El reflejo del interior de cada uno se ilumina en el exterior de la persona, y la complicidad hacia los demás puede llegar a ser según el prisma de cada uno.
Gracias Lula por solidarizarte con el caso de Flavia.
Te mando un abrazo muy fuerte.
Existen tantos tipos de complicidades...incluso de esas que nos hacen daño...
Me encanta el último párrafo Lula, la poesía muchas veces está heca de suciedad y no sólo de cosas brillantes. Besos.
sí, yo también creo que somos siempre cómplices de los acontecimientos alrededor nuestro, par bien y para mal, y demasiadas veces incapacitados para encontrarles una solución.
a veces, sin embargo, dentro de uno mismo, un destello de clarividencia...
La complicidad es un espejo. Quizás no sea una imagen reflejada inmediata, pero quizás lo sea futura...
Este poema me recuerda una canción de Dylan...si... like a rolling stone creo que se escribe... si... es la otra cara de nuestro sistema...
la pobreza... la miseria... que tratamos de aislar por fronteras... mares... y alambradas...
y que de pronto aparece en nuestra esquina...
Eso somos...
hoy en este lado...
mañana en el otro...
piedras rodando...
besos
la suciedad de mi complejidad, me quedo ahí
En cuanto al último párrafo, no me hace muy feliz la cacofonía "suciedad de mi complicidad" y de hecho le sigo dando vueltas. Si la resuelvo (ya que el blog es experimental, claro) colgaré el resultado.
Gracias a todos, de veras.
Besos.
Hay que ser valiente para no ser cómplice.
(me encanta tu blog Lula)
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